DULCE NAVIDAD

Jesús se despertó y con una gran sonrisa dio un salto para levantarse, abrió la puerta de la habitación y rápidamente se lanzó escaleras abajo hacia el centro del salón donde estaba situado el gran abeto que el día anterior, junto con sus padres José y María, y Juan habían adornado.

nieveComo cualquier otro niño de su edad, su cara se iluminó al ver una gran caja alargada y miró a sus padres que en ese momento entraban de puntillas en el salón. Juan también les observaba desde la escalera. Conteniendo la emoción, Jesús abrió su regalo y encontró un fantástico tren compuesto de una locomotora y tres vagones, todo hecho de madera. El niño daba saltos de alegría y abrazaba a sus padres. José había dedicado todo lo que les quedaba, antes de dejar su casa, a hacer ese tren y ahora se veía recompensado con la alegría de su hijo.

En ese momento llamaron a la puerta sus vecinos, Melchor, Gaspar y Baltasar, que venían a pasar el día con ellos. Al ver el trenecito llenaron los tres vagones, uno de incienso, otro de frambuesas y el tercero con las últimas monedas que habían conseguido. Jesús tras dar las gracias, le dio a María las monedas, eso les ayudaría tras haberlo perdido todo, cogió el incienso y lo echó en la chimenea, lo que hizo que la estancia se inundase de un agradable aroma que hacía aún más feliz el momento si es que eso era posible y las frambuesas las dispuso en la mesa para que todos, juntos como siempre, disfrutasen de ellas.

Juan notó una lágrima cayendo por su mejilla al tiempo que abrió plácidamente los ojos, se levantó y bajó a la cocina para constatar, como en los últimos veinte años, que seguía estando solo. Se preparó un café y se dirigió a la ventana para ver el manto blanco que cubría toda la calle. Había estado nevando toda la noche. Y allí, justo enfrente de su casa, hundidos en la nieve, una familia con el coche cargado como si estuviesen haciendo mudanza, estaba intentando arrancar un coche que no quería moverse. Un niño jugaba alegremente con la nieve. ¿Serían ellos?

Ángela Tejero

        Este próximo año:
¿vas a hacer algo,  o vas a seguir mirando por la ventana?

2 respuestas a “DULCE NAVIDAD

  1. Reblogueó esto en LaPNLenTRANCEy comentado:
    La obligación del maestro carpintero es que su trabajo no parezca deforme y se mantenga equilibrado, con las juntas bien alineadas y que el trabajo resulte verdaderamente armonioso, bien acabado y no simplemente terminado. Esto es algo esencial. Si quieres aprender el Camino

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